Flag football

¿QUÉ ES EL FLAG FOOTBALL? 

El flag football es un deporte derivado del football americano, pero muy simplificado. Las características más destacables de esta modalidad deportiva son:

  • No se permite el contacto físico.

  • Número de jugadores por equipo reducido. 

  • Es un deporte mixto. 

  • Puede jugarse en distintas superficies. 

Explicamos un poco más estos puntos: El no permitir en absoluto el contacto físico significa que no existe posibilidad de que haya tackles y a su vez hace que no sea necesario jugar con protecciones. En su lugar decimos que un jugador ha sido “tackleado” cuando el defensa le quita un flag que lleva colgando de la cintura. Esta norma es tan importante que ni siquiera están permitidos los bloqueos, ya sean activos o pasivos. Las posibilidades de lesión por un encontronazo con otro jugador son por tanto prácticamente nulas, a diferencia de otros deportes más extendidos en nuestro país como fútbol, rugby o basket. Ante la imposibilidad de utilizar la fuerza física, el jugador de flag se ve obligado a valerse de otras aptitudes igualmente importantes como son la coordinación, las habilidades de comunicación, la inteligencia, la visión de conjunto, la táctica de equipo o el conocimiento de las reglas del juego. Sin embargo el deporte también fortalecerá la forma física de quien lo practique ya que entrenamiento tras entrenamiento conseguirá un mejor acondicionamiento, aumentará su velocidad, etc. 

En resumen: Es bueno para el desarrollo físico del jugador y no hay agarrones, empujones, bloqueos ni nada que pueda acabar en una pelea. Al no haber ningún tipo de roce se favorece la existencia en todo momento de una actitud deportiva con lo que se fomenta el respeto entre jugadores, ya sean compañeros o rivales, y también al árbitro.

El ser menos jugadores por equipo respecto a la modalidad donde sí existe contacto es otra clara ventaja. De entrada simplifica mucho la comprensión de las explicaciones tácticas al haber menos elementos en juego y esto garantiza que el jugador que se inicia en el flag podrá similar de forma rápida la mecánica básica del juego y a partir de ahí ir mejorando poco a poco. Existen diferentes variantes de entre 4 y 8 jugadores por equipo.

Es un deporte mixto, y no solamente en categorías inferiores. Está pensado para que la diferencia física entre niños y niñas (que en edades tempranas no pero puede llegar a ser importante a partir de los 12 años) no desequilibre la balanza de lo que pueden aportar al equipo, con independencia de su sexo. El flag consigue con esta visión de equipo como un grupo heterogéneo fomentar valores muy importantes en la educación del niño como el respeto, el trabajo en equipo y la integración de todos, sin excepción, en el grupo.

La versatilidad de este deporte es muy grande. Puede practicarse tanto a cubierto como al aire libre y en ambos casos en una multitud de superficies: pasto, parquet, superficies sintéticas, arena, etc. 

VALORES QUE APORTA A LA EDUCACIÓN DEL JUGADOR

Los principales valores que aporta esta práctica deportiva, se imparte con gran éxito EN muchas categorías inferiores desde hace años en muchos países y ha demostrado ser una herramienta pedagógica que ha dado grandísimos resultados entre los más pequeños.

Este deporte fomenta:

  • La no violencia. Al no existir contacto físico entre jugadores se evitan los “piques” propios de otros deportes y el niño se acostumbra a practicar deporte en una atmósfera tranquila de forma que percibe esto como la situación normal. Al no tomar malos vicios en la práctica deportiva no puede trasladarlos luego al ámbito extradeportivo. 

  • La integración de niños de ambos sexos. Niños y niñas aprenden a trabajar en equipo desde pequeños y ven a sus compañeros del sexo opuesto exactamente igual que a los del suyo: como a un compañero más.

  • La integración, en general. Todos los niños pueden aportar algo a este deporte. El que no es muy rápido puede ser más listo a la hora de leer la jugada, otro puede comunicarse mejor con sus compañeros y ser él que mantiene la unión del equipo, otro puede tener buenas manos para recibir o interceptar pases, esto demuestra como todos son necesarios para la práctica del deporte.

El respeto a los compañeros, a uno mismo y a las figuras de autoridad. Este es un deporte en el que el respeto es llevado a su máxima expresión. Por ejemplo, un insulto a un árbitro durante un partido supondría la descalificación del jugador de la competición. Esta descalificación no depende del árbitro sino que el propio entrenador es el encargado de garantizar una atmósfera de respeto en todo momento a través del ejemplo, de su trabajo diario con los niños y de acciones correctoras como la suspensión temporal de quien no entrara en la dinámica correcta.

Como es lógico, no se puede tocar, insultar o menospreciar de cualquier otra forma al rival o al árbitro pero no solo se trabaja el respeto por la gente ajena equipo. También se fomenta el respeto por los compañeros ya que todos los compañeros del niño son importantes en la actividad. Como ya se mencionó, todos son necesarios para el conjunto. El niño necesita a sus compañeros y las indicaciones de su entrenador si quiere progresar y valora de forma positiva lo que recibe de ellos. En cuanto a la valoración personal, el niño sabe que aprovechando su entrenamiento beneficiará al equipo. Sabe que debe esforzarse en trabajar la capacidad específica que él puede aportar a sus compañeros y que de esta forma será importante para el desarrollo de la actividad.

El pensamiento colectivo. La táctica es absolutamente vital en este deporte. A menudo se ejecutan jugadas de engaño en la que la sincronización de las acciones de cada miembro del equipo es crítica para lograr realmente engañar al rival y ofrecer una ventaja al compañero que se encargará de intentar anotar. En defensa es clave la coordinación entre todos para cubrir de forma efectiva el mayor terreno posible. Ante el ataque rival será necesario identificar las rutas más vulnerables no de “mi zona” sino de todo el grupo y estar atento a ayudas.

La visión espacial y temporal. Trasladar las rutas dibujadas sobre la pizarra del entrenador al terreno de juego y ejecutarlas correctamente en espacio y tiempo, además de ser capaz de identificar situaciones que ya se han dado con anterioridad en el juego y relacionarlas con el resultado que tuvieron para así ver “más allá” de lo que resulta evidente.

La comunicación oral eficiente orientada a resultados. En este deporte antes de cada jugada se dispone de 30 segundos para prepararla. Además de decidir qué hacer, los jugadores valoran el escenario que afrontan en esta nueva jugada a través del análisis del partido. Esto significa que el niño identifica sus puntos fuertes y sus propias limitaciones (“necesito ayuda para parar al que defiendo” o “mi defensor está algo despistado, vamos a atacar por mi lado”) y las comunica a sus compañeros, que a su vez aportarán sus propias valoraciones. Entre todos, y teniendo en cuenta los consejos del entrenador, se decide cuál es la mejor actuación en cada caso.

La creatividad y adaptación al cambio. Una vez establecidas las responsabilidades individuales, en cada jugada es necesario hacer una lectura segundo a segundo para comprobar que todo va según el plan y, en caso contrario, actuar en consecuencia a través de medidas correctoras que dependerán de la capacidad de improvisación del niño. Todo es mejorable y el deportista sabe que tiene libertad para reaccionar a la situación.

La responsabilidad. Una vez el niño entiende la mecánica de juego y la importancia de la colaboración entre todos los jugadores, comprende que debe ejecutar su parte dentro del plan global. Valora a sus compañeros y no quiere “dejarlos tirados”.

Y no podemos olvidar que el ejercicio físico mezclado con el juego hace que los niños estén sanos y se diviertan, por lo tanto esos niños son felices.

Querés jugar Football Americano? 

QUIERO-JUGAR-BLANCO-CON-ESCUDO.png

© 2019 by Pablo Díaz. Created with Wix.com

  • Instagram - Negro Círculo
  • YouTube - Círculo Negro